La barbería que quiere que le sigan en Instagram
El cliente espera turno con el celular en la mano. En vez de dictarle el usuario letra por letra, escanea el código de la placa y le da seguir ahí mismo, antes de sentarse en la silla.
Es la placa que se para en el mostrador y le dice al cliente a dónde ir: su WhatsApp, sus redes, su menú, sus reseñas o su código de pagos. El cliente apunta el celular y entra. No instala nada, no teclea nada.
Desde $45.000con el diseño incluido

Es una placa parada, del tamaño de una foto, con los códigos que llevan al cliente a donde usted quiere que vaya.
Su cliente ya tiene el celular en la mano mientras espera el turno, la cuenta o el domicilio. Ese es el momento en que decide si lo sigue, si le deja la reseña o si le pide de nuevo. El hablador QR aprovecha justo ese rato: apunta la cámara, se abre el enlace y listo.
La placa lleva dos partes. Un panel con el logo del negocio en relieve, para que se sepa de quién es sin leer nada, y un panel con los códigos. Todo va sobre una base de encaje que la mantiene parada en el mostrador, así que no toca pegarla ni atornillarla.
Si alguna de estas escenas se parece a la suya, la placa le sirve.
El cliente espera turno con el celular en la mano. En vez de dictarle el usuario letra por letra, escanea el código de la placa y le da seguir ahí mismo, antes de sentarse en la silla.
El código del menú queda parado en la caja. Cuando cambia el plato del día, usted actualiza la carta digital y la placa sigue sirviendo igual, sin volver a mandar a imprimir menús.
El código de pagos vive parado en el mostrador, no en el celular del dueño pasando de mano en mano. El cliente escanea, paga y usted sigue atendiendo al de atrás.
La clienta escanea al salir y queda con el chat abierto para pedir la próxima cita. No tiene que buscar el número después, cuando ya se le olvidó cómo se llamaba el salón.
Nos cuenta qué vende y le decimos qué códigos le conviene poner.
Hasta seis. Pero le hablamos claro: cuatro se leen mejor que seis. Entre más códigos meta, más pequeño queda cada uno, y un código pequeño obliga al cliente a acercarse demasiado.
Lo que mejor funciona es escoger los tres o cuatro que de verdad usa: el de WhatsApp casi siempre, el de la red donde publica, el del menú si vende comida y el de pagos. Los demás se pueden dejar para otra pieza.
Si lo que quiere es un solo código bien grande y que se pueda llevar de un lado a otro, mírese la Placa Portátil QR para llevar de mesa en mesa: es delgada, no tiene base y está pensada para dos o tres códigos como máximo.
Desde $45.000por placa, con base y diseño incluidos
Publicamos el precio a propósito. Casi todos los que venden esto le responden «cotiza por interno», y usted termina escribiendo a cinco lugares para saber si le alcanza. Acá lo sabe antes de escribir.
El valor final depende del tamaño, de cuántos códigos lleve y de cuántas placas pida. Si necesita una para cada punto de venta, el precio por unidad baja: cuéntenos cuántas son.
¿Está armando el presupuesto de un pedido más grande? Muchos negocios entregan la placa en el mostrador y acompañan cada domicilio con llaveros e imanes con su logo desde $6.000, que se venden desde una sola unidad.
Sí. Su código de pagos va impreso en la misma placa, junto a los de redes. Si es de los que todavía no sabe cómo sacar la llave Bre-B de su banco, le ayudamos a generarla sin cobrarle aparte.
Y hay un detalle que importa más de lo que parece: el código va fundido en la pieza, en relieve. No es un adhesivo que alguien pueda levantar en un descuido para pegar otro encima. Sale de la misma impresión que el logo.
Le ayudamos con la llave
Le explicamos cómo sacar el código de pagos de su banco, paso a paso.
No es un sticker
El código nace impreso en la placa, no pegado encima.
Probado antes de entregar
Escaneamos cada código para verificar que abra a donde debe.
Mucha gente lo busca como «QR acrílico». Le contamos la diferencia sin adornos, para que decida usted.
Está lista en 2 a 3 días desde que usted aprueba el diseño. Primero le mandamos una imagen de cómo va a quedar su placa; solo cuando usted dice que sí, se imprime.
En Cali la entrega es directa. Al resto del país llega por transportadora: Bogotá, Medellín, Barranquilla, Cartagena, Bucaramanga y cualquier otra ciudad de Colombia.
Envíos a toda Colombia
Bogotá · Medellín · Barranquilla · Cartagena · Bucaramanga
Entrega directa en Cali
Nos ponemos de acuerdo por WhatsApp.
Fotos reales de las piezas. Toque cualquiera para verla en grande.
Se queda parada sola. La lámina entra en una base de encaje que la sostiene derecha, y usted la puede mover de la caja a la vitrina cuando quiera. No lleva pegante ni tornillos.
Los probamos uno por uno antes de entregarla. Cada código se escanea con el celular y se revisa que abra a donde tiene que abrir: su WhatsApp, su Instagram, su menú o su medio de pago.
La placa se imprime en dos colores: uno para el fondo y otro para el relieve. Escríbanos con los colores de su marca y le decimos qué combinación le queda mejor antes de imprimir.
No se preocupe. Nos cuenta qué quiere que se vea en la placa y le mostramos una propuesta para que la apruebe. El diseño va incluido, no se cobra aparte.
El código va impreso, así que apunta al enlace que usted nos dé. Si más adelante cambia de número o de cuenta, escríbanos y le hacemos la placa con los códigos nuevos.
Sí. Se puede hacer una placa por punto, con los mismos códigos o con uno distinto en cada una. Cuéntenos cuántas necesita y le pasamos el precio por la cantidad.
Si su duda no está acá, escríbanos y se la resolvemos.
Le armamos la propuesta de su placa con los códigos que necesite. Si le gusta, la imprimimos; si no, no pasa nada.
Desde $45.000 · Lista en 2 a 3 días · Envíos a toda Colombia